Hallabasé un sabio en medio del camino, su
vestimenta estaba un tanto envejecida, él se veía limpio pero
despeinado, caminaba de un lado a otro, se sentaba, se paraba, y
se reía aparentemente de la nada, y por esta apariencia lo
llamaban loco. Además tenia respuesta para todo y por esta razón
lo llamaban el sabio, y como nadie le comprendía le llamaban el
loco sabio. Un día el loco sabio caminaba por la ciudad, y unos
intelectuales, pensadores, filósofos, como no tenían nada mejor
que hacer, pensaron en burlarse del sabio loco. Así que le dijeron:
" Hey, hoy es un día de mucho calor, ven con nosotros que estamos
bajo la sombra, charlemos un poco, aquí estamos discutiendo sobre
la felicidad y queremos saber tu opinión."
Entonces el sabio loco
dijo: "Bien, tengo siempre
la mejor disposición para compartir." Entonces los filósofos
irónicamente le preguntaron: " ¿Dónde se halla el secreto de la
felicidad?." Y en sus mentes se
repetían :“Qué puede saber este pobre loco infeliz”. A lo que el
loco, como así le decían, contestó: " Ah, esa es muy buena
pregunta, la respuesta es demasiado evidente, pero sin
embargo nadie la puede ver, la razón es que es una respuesta por
etapas, si subes un peldaño podrás subir a otro y a otro,
entonces arriba encontrarás la felicidad." Entonces le dijeron: "
Sé más específico, no sabemos a que te refieres." A lo que el
loco contestó: " Hay etapas en la felicidad, lo fundamental y lo
necesario es que hallan errores, defectos, problemas y carencias."
Ja, ja, ja. Sus interlocutores se rieron, y le dijeron:
" ¡Que gracioso eres, ahora la felicidad necesita de defectos." A lo que el loco
contestó: " Para que exista algo, tiene que primero no haber
existido, y sólo cuando no ha existido se encuentra la más
grande carencia. Si yo no tengo agua para beber y tengo sed,
entonces la buscaré; y si me esfuerzo lo suficiente además la
valoraré.
Si yo no conozco mis
límites no puedo buscar soluciones, sin embargo esto es muy
fácil, pero la felicidad es mucho más compleja, entonces la
segunda etapa, es una etapa doble, es como un salto; sin embargo
en la primera etapa
tengo carencias y en
la segunda etapa buscaré
soluciones, pero lo más seguro es que yo no pueda
solucionarlos
todos." Los filósofos, se
volvieron a reír, y además le dijeron: " Pero eso es conformismo.
¿Cómo puedes decir que la felicidad es éso?" Y el loco sabio
contestó: " Los hombres por lo general quieren vivir toda su
vida en un día, todo muy rápido, todo al extremo, comen
intensamente, desean intensamente, trabajan intensamente, se
divierten intensamente; pero tan intensamente que ya deja de ser
intenso, entonces no se paran un momento a pensar que están
vivos, y todo es tan rápido que la vida pasa demasiado rápido. Y
cuando te das cuenta que no podrás superar tus problemas en la
totalidad, te das cuenta que quizás tendrás que vivir con ellos
y así superarlos lentamente, eso te hará humilde, además te hará
buscar refugio y consuelo espiritual; no te creerás un súper
hombre y comprenderás también, que los demás pueden cometer
errores, pero esto no es justificarlos, esto simplemente es vivir
en una sociedad donde sus habitantes no son dioses que todo lo
pueden."
Sus
interlocutores se volvieron a reír, y le dijeron:
" Si así
piensas, entonces eres un retrógrado, la sociedad ha de ser
ambiciosa, desechar lo malo y buscar la suprema perfección, si
no estás en control no conoces el poder y si no conoces el
poder eres un oprimido, y por pensar de esa manera nunca serás
feliz, y si además buscas refugio en lo que llamas espiritual,
vivirás de los sueños y eso no es la realidad." Más el loco
sabio dijo: " Esperen un momento, desde un principio les he
dicho que todo es en etapas, cuando conociste tus carencias,
cuando trabajaste en ellas y aceptaste los límites, maduraste.
Y de muchas formas,
no quiere decir que te abandonaste, más por el contrario
buscaste ayuda superior, edificaste, y al comprender lo
inevitable no te alejaste de la felicidad, sino más bien te
diste cuenta que la felicidad está ahí, como un camino a
recorrer." Ja, ja, ja, se rieron, y le dijeron: " Tu locura
no tiene cordura, tu felicidad para nosotros es el ejemplo
de tu ruina, tú vives en una fantasía que es en verdad una
locura. Nosotros necesitamos del control, del poder, del
gobierno y eso para nosotros es la felicidad." Y
el loco sabio contestó: " Yo por último solo puedo decir,
que la felicidad es
un camino a recorer, la felicidad está aquí,allá y más allá,
y todos hemos sido invitados a ser felices, más a veces le
pedimos demasiado a la felicidad. Y no es
que yo sea conformista o simplista.
Pero sin embargo
he descubierto que se puede ser feliz a pesar de todos los
errores en el camino; y es que en el camino uno debe
aprender a superarse y no hacer de las metas una condena. Yo
comienzo mi día como si fuese el primero y el último día
de mi vida, yo converso con la felicidad como si ella
fuese mi amiga, no un enemigo a conquistar." Más sus
interlocutores le dijeron: "
Ya cayó
la tarde ya no necesitas de la sombra, sigue tu camino." Y
él contestó: "' Gracias por compartir. " Y ellos le
dijeron: " Ya, vete de una vez." Y quedo claro una cosa,
que el corazón del loco jamás se inmuto, más sus
interlocutores cuando éste siguió su camino siguieron
burlándose de él.
Por
esto, el loco es sabio, porque nadie cree en él, y es que
hay en él un saber que nadie entiende.