
NARRACIONES ESPIRITUALES GALERIA
EL TUNEL
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Sucedió que cuatro personajes
fallecieron y se encontraron caminando por un túnel luminoso, uno de
ellos era abogado, otro profesor, un vendedor y el otro era cocinero,
entonces en el camino se encontraron con una muralla, todo fue demasiado
rápido y estaban confundidos.
El primero en hablar fue el
profesor, y dijo:
- Señores no se alarmen, yo he
estudiado esto y les puedo asegurar que esto no es un sueño, lo que
sucede es que estamos muertos.-
A lo que el abogado
inmediatamente levantó la voz y dijo: - ¿Muertos? Claro que no, no
podemos estar muertos porque a mí nadie me ha avisado; además yo no he
dejado las cosas en su sitio, tengo muchas cosas que hacer, así que por
favor ya deje de soñar para que yo salga de su sueño y pueda seguir con
mi trabajo.-
Cuando éste termino ,el
vendedor tomo la palabra, y dijo:
- Si esto es un sueño, capaz
yo les pueda conseguir un sueño mejor. Y si estamos muertos hablando,
hablando les puedo conseguir las puertas del cielo. Y al que no me
compre, pues las habitaciones de al costado son un poquito calientitas y
el lugar tiene un letrerito rojo, que dice: Infiernito.No es que yo
conozca, pero les aconsejo que tomen mi servicio.
Habiendo terminado éste de
hablar, el cocinero dijo:
- Señores antes que se haga
más tardecido, me van haciendo su pedido o alguna cosita en especial
para que cuando despierte me sirva de inspiración para la receta del día.
Después el profesor volvió a
tomar la palabra, y dijo:
- Señores nada de lo que
ustedes han dicho puede aplicar. A lo que el abogado contestó:
- Pues si aplica o no aplica
igual te voy a demandar, porque en este sueño yo no quiero estar. El vendedor dijo:
- No discutan yo les voy hacer
una oferta para los vivos y para los muertos. Y el cocinero replicó:
- Vayan buscando su mesita ya
se acercan las 12. A lo que enseguida escucharon
una campana como dando la hora y dos puertas se abrieron una muy linda y
muy hermosa, con flores, se veía un
lugar muy bien decorado. Y la otra
puerta estaba en condiciones bastante ruinosas, como cayéndose, de mal
olor y de apariencia descuidada. Y como era de esperarse, las
personas se acercaron a la puerta más hermosa, pero había un letrero que
decía: “Por el día de hoy no se necesitan, ni profesores, ni abogados,
ni vendedores, ni cocineros. Por favor sírvanse a tocar la puerta del costado"
Entonces el abogado dijo: - Los demandaré por discriminación. - El
vendedor dijo: - Mal marketing .- El cocinero dijo:
-Así son los restaurantes finos. - El profesor dijo: - Que todo sea por aprender. -Así que, se acercaron a la puerta del infierno y había un letrero que decía: “Estamos solicitando, profesores, abogados, vendedores y cocineros. Disponibilidad inmediata. Pasar a la recepción y preguntar por Don Sata, pasaran una pequeña entrevista y luego se les asignará, si califican a una posición, a un área bien tropical. Estamos abriendo un nuevo pabellón” Y los cuatro se miraron y enseguida pensaron: - ¿Ahora como nos liberamos? Parece que esto no era un sueño.- El abogado rápidamente tuvo una idea, y dijo: - Aquí dice que nos van a entrevistar, así que lo mejor es que no sepamos el trabajo y entonces no nos darán el puesto, y no nos quedaremos aquí, nos mandaran al cielo o nos regresaran a la tierra, a mí mejor que me regresen porque ya pasaron las 12 y tengo casos que resolver.- El profesor dijo: - Entonces vamos a sortear y vamos a cambiar de profesión. A lo que el vendedor dijo: - Momentito, momentito, estoy de acuerdo con la condición de que si regresamos a la tierra me compren algo.- Entonces el cocinero dijo: - Yo solo sé de cocina, a mí pónganme en cualquier posición, me da igual.- Llego el momento de la entrevista y se presentó don Sata, un poco atareado y sudoroso se veía; era alto, colorado, tenia una mirada profunda. Así que llamó al primero de la lista, y dijo: - Acérquese el profesor.- Y éste se había cambiado por el abogado, así que se presentó el supuesto profesor que fungía como el abogado. Y don Sata le dijo: - Bueno en verdad usted ha sido un hombre muy dedicado y preparado, y aquí queremos hacer unas reformas y queremos tener un personal bien educado, así nuestros huéspedes sentirán que nos ocupamos de ellos, no hay nada como una lectura y perdón no puedo decir buena lectura por principios.- A lo que el supuesto profesor dijo: - Lo primero que tenemos que hacer es cambiar algunos estatutos, artículos y establecer nuevas normas. - A lo que don Sata lo miró como sorprendido y dijo: - Basta de preguntas, por favor sírvase pasar a esta sala para la evaluación. Después don Sata llamó al cocinero, y en su lugar se apareció el vendedor, entonces don Sata le preguntó: - Aquí nos preocupamos de la alimentación, podría usted decirnos , ¿cual es su recomendación ?- A lo que el vendedor que fungía como cocinero, dijo: - Aqui lo más importante no es la comida sino la carta de presentacion.- Y en menos de un minuto el vendedor que fungía como el cocinero le dió mucha información. A lo que don Sata lo miro de pies a cabeza como sorprendido y admirado, y le dijo: - Por favor acompañe al caballero anterior, procederemos luego a su evaluación. - Acto seguido llamó al abogado, que en este caso era el profesor, y don Sata le dijo: - En la tierra hay una fama que quisiéramos cambiar, ¿Qué trámites tendríamos que hacer? - Y el profesor que fungía como abogado, dijo: - Lo importante es establecer fechas, y además establecer los datos de las personas que opinaron, y así tendríamos la forma de proceder. - No había terminado de hablar y don Sata, lo interrumpió y le dijo: - Por favor señor, vaya con sus otros compañeros.- Entonces llamo al vendedor que fungía como cocinero, y le preguntó: - ¿Cómo podríamos hacer para que aumenten las visitas? Y el supuesto vendedor que era el cocinero le dijo: - Bueno quizás unos bocaditos, unos entremeses . - Entonces don Sata le dijo: - Por favor reúnase con sus tres compañeros.- Y en aquel salón donde se encontraban los cuatro, había una ventana, y desde ahi ellos podían apreciar como don Sata se ponía más colorado y al parecer llamaba a unos colaboradores. Y en el salón los cuatro se decían: - Que fácil ha sido todo esto, seguro lo hemos engañado, pues le hemos contestado cosas muy diferentes a lo que él quería saber, así que vamos a la tierra de regreso o al cielito lindo. - De súbito vieron como llegaban otros personajes a la entrevista. A lo que notaron que estos personajes salían llorando y se dirigían hacia otra dirección, entonces los cuatro dijeron: - Nos libramos, éstos que lloran de seguro se fueron más adentro. - Entonces pasaron unas horas y don Sata los llamó y les dijo: - Tengo una noticia que darles. - Inmediatamente los cuatro interrumpieron, sobre todo el abogado el cual dijo: - Seguro ya vió nuestras calificaciones, por lo tanto no podemos ser aprobados. - El profesor dijo: - Ha encontrado muchos errores . Y el vendedor dijo: - Aquí no hay ni compra ni venta, así que de todas maneras estamos desaprobados. - Y el cocinero dijo: - Seguro estamos desaprobados porque no somos apropiados para el puesto. - Y además le dijeron a don Sata: - Hemos visto y escuchado los llantos de otras personas, así que estamos listos para despedirnos, fue interesante tratar con usted y le contaremos a los personajes de la tierra como fue esta entrevista . - Y don Sata les dijo: - Tranquilos muchachos, ya todo esta resuelto, en relación a lo que ustedes vieron llorar, esos tontos lloraban de felicidad, porque de plano no fueron admitidos, a esos defectuosos los regresamos a la tierra y a otros a la puerta de la competencia. Pero ustedes pasaron la prueba a la perfección y quedaron contratados para toda la eternidad, porque nunca habíamos entrevistado a un profesor tan bruto, un abogado tan malo, un vendedor tan pésimo y un cocinero peor, ustedes ganaron los puestos porque aquí en el infierno nunca habrá nada peor.- |
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