Cuando la sociedad confunde el mal con el bien, y
cuando los niños se quedan por horas en frente de la pantalla mirando
destruccion, es cuando tenemos un problema serio y critico ya que todos
estamos practicamente envenenados
Hemos convertido el dolor en placer y la tristeza en felicidad. La
sociedad se corrompe a traves de los medios de comunicacion
Dios existe pero muy pocos lo ven, un pequeño numero lo conoocen. Y
pudieramos decir que muy pocos lo buscan, ya que en lugar de buscar lo
que es bueno, buscan intensamente el poder y el control. Y todo esto sin
precuparse por los principios morales.
Hay tanta inversion en las cosas inmorales, las que tratan de hacer
parecer como una opcion divertida.
Esta no es una señal del final de los tiempos sino la señal del final
del hombre y la transformacion de un monstruo.
Pero no todo esta perdido. Nosotros ciertamente no permitiremos que los
niños y las proximas generaciones se alimenten de sangre. No somos
vampiros. Somos criaturas nacidas de Dios y Dios es Amor, Misericordia,
Comprension. Amistad.
No vamos a perder esta relacion, no vamos a permitir el mal entre
nosotros. El mal debe ser rechazado y tenemos que transformarlo y
comenzar una vida que valga la pena, donde cada uno de nosotros sea el
centro del bien, lo que quiere decir: Emanar sinceridad y lealtad a la
Voluntad Divina. Entonces, no nos invadira lo inservible y no seguiremos
lo que puede parecer atractivo y deseable ya que tendremos
discernimiento para comprender que no viene de Dios.
La corrupcion tiene muchas formas de seduccion y su poder aumenta debido
a la ignorancia espiritual. Tenemos que ser cuidadosos acerca de la
falta de moral, que tratan de inculcarnos para destruir el conocimiento
del ser verdadero. Por esa razon, tenemos que alimentar nuestra fe con
ternura y una disciplina saludable. No podemos caer en fanatismo. La
comprension y la tolerancia no quieren decir el permitir un culto
abierto a la degradacion humana. Tenemos que estudiar y apreciar la
espiritualidad y fortalecer nuestra oracion. No somos jueces de
nadie, estamos conscientes y tenemos un sentimiento de solidaridad y paz
en todos sus aspectos.
Rechazamos la confusion de valores. Es primordial creer en Dios y actuar
en una forma consciente para crecer en fe. El amor es la unica forma de
discernimiento.
La sociedad tiene tradiciones y la ciencia del hombre ha llegado a
extremos en sus limits. Y al no querer ser ellos mismos, han caido en el
habito de confundir el mal con el bien. Oremos para hacer del mundo un
digno hogar del Amor de Dios.